Lun. Ago 2nd, 2021

    Como alimento básico de las grandes culturas americanas precolonizadas, valorado por su versatilidad y exquisito sabor, el maíz, junto con el arroz y el trigo, integra todos los granos que sustentan la dieta internacional. Su nombre proviene de la palabra taína mahis, que traducida a nuestro idioma significa “lo que sostiene la vida”. En Cuba fue introducida por los pueblos indígenas de América del Sur y con el paso de los años ha pasado a formar parte de platos indígenas, afrocubanos y campestres … Una de sus preparaciones – conocida en varios países de América, pero en este caso con un toque cubano especial – es el que hoy disfrutarás leyendo estas líneas. En resumen: Hola a “Tamal en Hojas”, la maravilla de las maravillas.

    Y ahora dirás: ¿qué tiene de especial? ¡Hay muchos tamales! Ya ves: En Cuba, preparar y comer tamales es una experiencia. Es una fiesta que comienza con la selección de las mazorcas más tiernas y continúa con la preparación de las especias y la carne. También es un proceso tedioso que incluye moler los granos, elegir las hojas para usar en el empaque, “atar” las tiras para que no se deshagan, hervir el agua … pero como la familia y los amigos suelen acompañarlo, la espera Se acompaña de música, baile, bromas y algún que otro sorbo de ron. Y cuando a esta mezcla le agregas su exquisito sabor, no hay duda: ¡los tamales cubanos son únicos!

    Gracias a la fantástica experiencia NATIVA que junto al grupo Gaviota hemos integrado en las áreas gastronómicas de nuestros hoteles, podrás disfrutar de fiestas y tamales por toda la isla.

    Y como no queremos que te quedes sin receta, sigue leyendo que te la dejamos aquí:

    Tamal en hojas (Tamal en hojas, originario de Cuba)

    Ingredientes (para 10 tamales)

    4 libras de maíz tierno, molido o rallado

    1 taza de agua o leche

    1 taza de calabaza asada o cocida (opcional)

    1 taza de salsa de tomate

    1½ libras de cerdo, jamón, chorizo ​​u otros derivados

    ¼ de libra de manteca de cerdo

    2 cebollas

    2 pimientos

    5 dientes de ajo

    Sal y pimienta para probar

    Preparación:

    Primero la carne. Córtalo en trozos pequeños, agrega una taza de agua y cocina a fuego lento hasta que suelte la grasa y se dore. Agrega la salsa de tomate, la cebolla y el pimentón picados y el ajo machacado. Revuelva y cocine por unos minutos más. Reservas.

    Luego el maíz. Para cocinarlo a la auténtica cubana, no vale la pena enlatarlo: se necesitan al menos 25 orejas muy jugosas y tiernas y un poco de habilidad para ponerlas en la estantería. Una vez que haya separado los granos, debe molerlos hasta obtener una masa muy fina. No tires las hojas de cada mazorca: separa las más grandes y corta las pequeñas en tiras que atarás juntas a una longitud de unos 12 centímetros. Ahora mezcla el maíz molido con la calabaza y la carne ya cocida (agrega más sal), calienta una cacerola grande con agua y prepárate para armar los tamales.

    Toma una hoja grande de papel de tus oídos y dóblala por la mitad. Usa otra hoja de papel para formar un “sobre” o “sombrero” en el que viertes un cucharón de la mezcla de maíz. Cierre los bordes y átelos bien con las tiras, apretándolos para que no se despeguen. Cuatro manos funcionan mejor: pida ayuda a un amigo o familiar y será más rápido. ¡Así lo hacemos en Cuba!

    Cuando todos los tamales estén listos, el agua tiene que hervir, ¿verdad? Déjelos caer suavemente en la cacerola uno a la vez, tape y cocine a fuego medio durante una hora. Retirar, escurrir y servir en un recipiente hondo. No es necesario desempacarlos: la tradición dicta que cada uno abra el suyo.

    Hmmm … milagro de milagros, te lo dijimos. Pruébalo en nuestros restaurantes con el concepto NATIVA y luego prepáralo en casa. ¡Ya tienes otro pedacito de Cuba contigo!

    Por Hector

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